Tablón de Anuncios
¡Guten tag! Diciembre y enero en Viena, tiene temperaturas medias de 0ºC, alcanzando con facilidad mínimas de hasta -5°C. Sin embargo, cabe recalcar, el invierno aquí sólo tiene una o dos semanas muy por debajo del punto de congelación. El resto de los días, podrás disfrutar de una abundante luz solar. Sin embargo, asegúrate de abrigarte lo suficiente antes de salir, ¡los resfriados están a la vuelta de la esquina! Con frío, con esos guantes mullidos imposibilitándote de maniobrar, el abrigo pesado e indispuesto a permitirte mover con libertad, conjunto al gorro especialmente de la época y la bufanda, en aparencia llameante por el vaho de la respiración. El momento de ver esas impresionantes avenidas –porque si algo se puede decir de Viena es que es una ciudad Imperial– con sus coches de caballos y sus tranvías. En nuestra mente se mezclan imágenes de Sissi Emperatriz con las de El Tercer Hombre y su Wiener Riesenrad, la noria del Prater.
Rincón de los sueños
Reservas de CB Hoy la CB no está reservada por nadie, puedes pasar tranquilamente. ¡Adelante! y ten en cuenta las normas de cb que hemos establecido para todos los usuarios, sin excepción.


Anuncios Administrativos
El grupo de Realeza esta limitado a Pj's Canon.

¿No sabes donde o como rolear? Tranquilo. El punto de encuentro o reunión de todas las historias es Viena pero encontrarás subforos de los Continentes en donde podrás rolear según tu historia o nacionalidad.


NovedadesTodas las imágenes aquí abajo son las últimas novedades del foro. Cada vez que cambie la imagen de estos cuadros pequeños, es porque hay una nueva actualización.
Clikea!
Cenicienta
MP / PERFIL
Créditos
Este skin y tablon han sido diseñado por Fanatica_77 para Source Code, por lo tanto esta prohibido copiar de cualquier forma o distribuir los códigos. Se original di no a la copia.

What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Siegfried H. Bachmeier el Sáb Feb 08, 2014 7:17 pm

La última sábano cayó sobre mi cama y al fin, había terminado con el aseo de la pequeña y un tanto desgastada habitación que poseía. No era solo mía, pero aquel día, era el único que radicaba aun en casa. Los demás habían salido a paso apresurado y como era costumbre, a veces permanecía solo tras aquellas polvorientas paredes. Planeábamos restaurar nuestro hogar, sin lugar a duda, pero por el momento, los recursos eran escasos y había prioridades que debíamos atender. La comida, la vestimenta, los estudios de algunos.

Rasqué mi nuca y resoplé un tanto, ahora que recordaba, debía ir pensando qué comeríamos por la tarde, aunque a final de cuentas no importara cuánto me esforzara, lo que preparaba incluso a mi me disgustaba. La cocina no era lo mío. ¿Algo de pollo, quizá? Acompañado de bastante verduras… ah, de solo recordar los manjares que poseíamos en el Orfanato, lamento no haberles disfrutado más, pero lo hecho, ya no se podía cambiar. Un tanto resignado, salí de mi habitación y bajé las ruidosas escaleras. Un escalón tras otro con aquella rapidez que me caracterizaba. Solían decir que algún día, caería y lamentaría no haberme fijado, pero afortunadamente, nada de eso había pasado, solamente me había golpeado un par de ocasiones con el techo más bajo que cubría los escalones, pero fuera de eso, nada grave.

Un balde frío y gris, fue el elegido, le tomé y me dirigí hasta la entrada, salí y el sol chocó de golpe contra mis ojos. Dolió—. ¡Buenos días, Siegfried! —ese tono de voz amable y algo anciano, nuestra adorable vecina que en un principio nos llegó a odiar, pero que ahora me sentía con la seguridad suficiente como para decir que nos adoraba—. ¡Buenos días, señora Fräusgher! ¿cómo le va? —inquirí sin alejar mi objetivo de la mente, llenar el utensilio que cargaba con agua—. Oh muy bien, gracias —respondió—, ¿a ti, dónde están tus hermanos? —cuestionó y a la par, el cristalino chorro de agua comenzó a caer—. Ah, me alegra escuchar eso… también, me va bien, ayer fui a buscar trabajo y espero que cuanto antes, me llamen. —puntualicé—, y en cuanto a mis hermanos —continué—, salieron… algunos a buscar trabajo, otros a preguntar acerca de la universidad, cosas así. Regresaran cuando la tarde comience —el balde se llenó y así, pude hacer que el chorro, se detuviera.

— Comprendo —en su rostro se dibujó de lleno esa adorable sonrisa que a decir verdad, me causaba bastante ternura—, espero pronto ver a todos empleados o estudiando —la señora Fräusgher era de aquellas personas que decían lo que pensaba, así que, un buen deseo como aquel, era sin duda sincero—. Gracias —no pude hacer otra cosa más que sonreír, afortunados sus hijos y nietos, afortunado en algún momento su difunto esposo—, bueno, ahora debo marcharme, tengo muchas cosas por hacer —me disculpé y emprendí el camino de vuelta. Solo cinco pasos y entraba casa—. Suerte con eso, querido… espero tengas un buen día —y ella volvió a su matutino andar.

Como si de un comercial se tratara, ya casi podía escuchar esa peculiar voz que anunciaba más de un producto en televisión.

Sabe lavar, planchar, fregar los pisos y hacer que brillen como si fueran nuevos. No sabe cocinar pero… ¡qué va! No lo dejes entrar a la cocina y ya está.

Las tareas del hogar generalmente designadas a las féminas en un acto de machismo puro, se me facilitaban. ¡A excepción de la cocina! Claro estaba. El trapeador entraba y salía de la cubeta dejando un pequeño rastro de agua tras de sí que era llevado a cabo casi apropósito. La puerta del lugar yacía abierta y es que así, el piso podría secarse con mayor rapidez, además, el aire fresco me venía bien. Aun así, vendría bien algo de ayuda, después de todo, odiábamos dejar la casa sola al no contar con una seguridad destacable en el picaporte y si continuaba cocinando yo, en algún momento alguien caería terriblemente enfermo, aunque exagerado, era una posibilidad considerable.
avatar
Siegfried H. Bachmeier
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Snow Jennel Heichman el Sáb Feb 15, 2014 2:51 pm

Solo podía recordar una mano encabezada de un puñal acercándose sin titubear a mi corazón, pesadilla por la que desperté como si un cazo de agua me hubiera caído encima de golpe. El sol todavía no había dado su entrada triunfal por lo que aquella habitación era tan negra como el azabache. No podía ver nada, pero si podía escuchar un fuerte sonido, que suponía que era la respiración de aquella persona que hacía que con una simple mirada un hormigueo recorriese todo mi cuerpo. Yo realmente no quería poner en peligro a la persona que había salvado mi vida consciente de todos los problemas que ese acto de solidaridad acarrearían. De todas formas tampoco podía quedarme toda la vida a su lado, en algún momento tendríamos que ir cada uno por nuestro propio camino, que más daría que adelantara un poco aquel momento. Solté un suspiro tan largo como el camino que sabía que tendría que recorrer hacía la nada.

No podía volver a mi casa porque supondría un suicidio para mí y una muerte para él, y tampoco me atrevía a ir a ver a Hanz ya que quien sabe si por mi culpa podría incluirlo a él en aquella matanza sin sentido. Me levanté con cuidado dejando aquella manta con olor a humedad a un lado de la habitación, no tenía absolutamente ni idea de en donde debía pisar ni a donde necesitaba ir para encontrar la salida, y tampoco quería despertarlo ya que seguramente me impediría que me fuera por su bien principalmente. No era muy simpático pero al fin y al cabo me había salvado la vida así que ¿qué tan malo podía llegar a ser? conseguí encontrar el pomo de la puerta dejando la habitación exitosamente sin resbalarme, caerme o incluso pisarle. Cerré la puerta con cuidado para que no hiciera ningún ruido que pudiera descubrirme. Bajé las escaleras con rapidez, era un motel viejo situado en el centro del mismísimo bosque donde solo habían parejas un tanto extrañas y singulares sin embargo tampoco me interesaba mucho aquel tema, solo necesitaba huir sin ningún percance.

Anduve por más de dos horas hasta toparme con la primera carretera asfaltada y con acera. Era como si hubiera estado perdida cinco años, no me había alegrado de ver civilización en mucho tiempo ya que nunca me había agradado la ciudad en general. Esos coches con aires nocivos, la multitud de gente en un mismo lugar hasta asfixiarte y las fiestas donde la gente lo único que sabe hacer es magrearse con otras personas... prefería los dulces, las caminatas por el bosque y acostarme a las diez y media. Era un bebé de dieciocho años. Tampoco es que fuera sociable, a lo largo de mi vida he tenido pánico a la gente en general, si alguien venía a mí solo lo ignoraba con una sonrisa, pero no lo hacía queriendo era completamente automático. Mis únicos amigos eran los animales que vagaban por el bosque con los cuales si podía hablar y comunicarme sin quedarme completamente muda y no poder articular ni una simple palabra.

Entre pensamiento y pensamiento acabé en medio de una multitud de gente intentando luchar por tomar algo de oxigeno. Tras mucho esfuerzo y muchos 'disculpe' conseguí sentarme en un banco cercano. Mis piernas estaban entumecidas y me costaba incluso andar sin parecer bambi recién nacido. La gente que pasaba no dejaba de mirarme, no es como si tuviera un cartel luminoso encima de mi cabeza que les incitara a hacerlo. Bajé la cabeza y por suerte o desgracia encontré un folleto que anunciaba una habitación gratis. Sin pensarlo si quiera una vez recogí aquel papel lleno de pisadas de la gente.

"Lo único y primordial es que debe saber cocinar y limpiar la casa, por lo demás no tendrá salario sino que se le dejará una habitación."

En ese momento sentí como si Dios hubiera escuchado mis súplicas. No tenía ningún sitio a donde ir y encontrar un lugar donde te dejan una habitación cuando solo tienes que cocinar y limpiar era como si de un milagro se tratase. Era la mejor oferta que podía encontrar hasta poder acomodarme por mi cuenta, al menos no tendría que dormir en la calle esta noche. Comencé a ponerme en camino con hambre, sed y cansancio pero aún así estaba por una parte bastante contenta. A través de las indicaciones que la gente me daba conseguí llegar a un vecindario de apartamentos parecidos. En aquel folleto no ponía número por lo que no era seguro que casa de todas esas era la que necesitaba de mis servicios. Fuí mirando cada una de las casas con determinación a que encontraría la ideal hasta que había una donde la puerta estaba encajada. No podía andar más por lo que entré con cuidado dentro de ella para beber algo de agua. Caminé de puntillas hasta que escuché un ruido y del susto salí corriendo sin mirar lo que había en frente mía por lo que me tropecé y caí de lleno contra el suelo.







THEN YOU WILL KNOW
WHAT YOU LOST ♔
avatar
Snow Jennel Heichman
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Siegfried H. Bachmeier el Dom Feb 16, 2014 5:50 am

He de aceptar que poseo una capacidad nata para entregarme en cuerpo y alma a lo que hacía. Y es que, aun algo empapado, el piso relucía y en él, casi no se dejaban ver todos los maltratos a los que había sido sometido con el pasar de los años, la magia de un buen limpia pisos, claro que sí, señores.

Abandoné la habitación principal para ahora, dirigirme a la cocina… ¡no a cocinar! Aclaro, únicamente a hacer que el piso de aquel lugar, brillara casi tanto como el que acaba de pasar bajo el poder de mi trapeador y así, repetiría la acción, una a una hasta terminar con todo el lugar, ¡claro! El mejor gimnasio sin pagar un solo centavo pero en ése momento, un ruido me despertó del trance, no era solamente limpiar, pasar y secar… no, alguien había entrado. Con tranquilidad, dejé mi utensilio de limpieza sobre una de las paredes, saliendo al encuentro de aquel intruso o, ¿por qué no? Intrusa, también, al fin y al cabo, ¿a qué clase de persona se le ocurriría entrar a éste lugar, en el que claramente no hay nada de valor y además, a ésta hora del día… tal vez, un delincuente principiante? Puede ser, pero la sorpresa se instaló en mis ojos cuando pude ver de quién se trataba.

Una chica yacía en el suelo. No parecía una ladrona ni mucho menos, así que, con cuidado, para no tropezar también, me apresuré a ayudarle—, ¿estás bien? —pregunté enseguida, inclinándome a su lado para hacer que se incorporara. Era pequeña y a mi parecer, inofensiva. Nada de qué preocuparse… o bueno sí, pero preocupación por el hecho de que si le pasó algo, no tengo ni idea sobre cómo actuar, qué hacer o… a quién dar aviso más que al hospital. No es por ser pesimista pero ante todo, hay que ser realista. Era linda, con aquellas características que resultan evidentes ante la simple vista, sin embargo, podría apostar cualquier cosa a que no se encontraba en su mejor momento. No dudando más, le tomé en brazos y le recosté sobre uno de los desgastados sillones que decoraban la habitación—. No te muevas de ahí, ya vuelvo —y corrí, literalmente hacía la cocina. Si tuviéramos filetes, le hubiese dado alguno… ¿no era eso lo que acostumbraban a hacer en la televisión? Pero a falta de ello, una bolsa con bastantes hielos, fue con lo que volví.

Me senté a su lado y con suavidad, sobrepuse la bolsa sobre la frente ajena—, menudo golpe te has dado, mujer —observé, por muy obvio que pareciera—, ¿qué te trajo por aquí? —me atrevía  preguntar, pasando por alto el hecho de que tal vez, no se hallaba en el estado más óptimo para responder, pero en cuanto antes me diera respuestas, mejor. En ese momento, mi mirada se desvió, cualquiera que sea su nombre; coincidencia o destino, pero en su mano, observé el arrugado pero familiar volante—. ¡Ah! —alcé mi voz, avergonzándome incluso a mi mismo por la extraña actitud que tomé—, ¿vienes por el trabajo? —pregunté mucho más relajaba y hasta cierto punto; aliviado—. Pues has dado con el lugar indicado —añadí, mucho más animado—, por cierto, mi nombre es Sigfried Heinrich y puedes llamarme como te sea más cómodo… en cuanto a eso, no poseo preferencia —me presenté, permitiendo que ahora ella, fuese la que sostuviera la bolsa sobre su cabeza. Retiré mi mano—. Y bueno… en verdad lamento lo sucedido… casi siempre limpio así el piso y sé que no es la mejor manera pero, como hasta el día de hoy no había tenido problema alguno con ello, pues le continuaba haciendo de dicha manera —suspiré—, pero en verdad, lo siento mucho y espero, eso no influya en tu decisión respecto al empleo —me atreví a finalizar, sabiendo que tal vez nuestra última salvación, se iría con ella. O no… ¿y si decidía quedarse?

Ahora, sabiendo por qué se encontraba ahí, abandoné el asiento que segundos antes, ocupaba—, pero si esto continúa siendo e tu interés, ahora mismo podría mostrarte el lugar, decirte qué es lo que debes hacer y es que, aunque parezca un lugar grande, en realidad, no hay mucho por limpiar… igualmente le puedes llegar a ver algo desgastado y es que, no llevamos mucho tiempo aquí, pero ya estamos planeando cómo mejorarle y en unos cuantos meses, seguro será mucho más presentable —era realista, y sin embargo, no exageraba en lo negativo del lugar—, como el anuncio lo decía, no podemos ofrecerte alguna remuneración monetaria… pero a cambio de tus servicios, obtendrás un techo y comida. He de aclarar también que la comida que aquí se sirve, cae meramente en lo básico, pero juro que te sentirás sumamente satisfecha con lo que hay en la mesa —y eso, era enteramente cierto. Procurábamos comprar alimentos baratos, sí, pero en cantidades que a más de uno, hacían reventar debido a lo grandes que eran éstas—, así… ¿qué dices, quieres que comencemos a dar una vuelta por aquí? —y ahora sí, di por terminado el pequeño discurso que había comenzado.
avatar
Siegfried H. Bachmeier
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Snow Jennel Heichman el Dom Feb 16, 2014 2:54 pm

Sentí por un segundo como si mi cabeza se hubiera abierto en canal por la mitad y no sostuviese nada encima de mis hombros. ¿Cómo podía ser torpe inclusive en aquella situación de vida o muerte? Cualquier persona que me viera pensaría que una ladronzuela había usurpado algo de su casa pero la verdad es que no tuve tiempo ni de mirar alrededor, lo máximo que pude hacer fue comprobar el suelo de una manera un tanto peculiar. Fruncí el ceño del dolor, ¿qué demonios estaba haciendo en una casa ajena? la falta de líquidos había hecho que perdiera el norte completamente. Sentí como si alguien me incorporara, era un hombre, no mantenía ninguna expresión en la cara, pero aún así por sus palabras parecía amable. Me sentí aliviada. No me tocó un hombre malhumorado que seguramente me reportaría a la policía de inmediato por allanamiento de morada. Antes de poder hacer nada más sentí como mi cuerpo se elevaba, en ese momento me recordó por un segundo a mi padre. El era el único que me había levantado en sus brazos alguna vez, esa situación era como si una ráfaga de nostalgia viniera hacía mí.

Estaba completamente avergonzada por la situación. No podía siquiera mirarle a los ojos debidamente y es que una parte de mí no dejaba de sentirse aturdida por el golpe mientras la otra lo único que tenía en mente era que hacer en aquella situación embarazosa. Moví la cabeza en señal de que era consciente de lo que había dicho, como en muchas ocasiones anteriores no me salía articular palabras y mucho menos con hombres atractivos y desconocidos. ¿Qué podía hacer? Como esto siguiera de esta manera se pensaría que tengo algún tipo de problema para hablar. Se fue y montones de ideas pasaron por mi cabeza dejándome un laberinto en la mente del que no sabía por donde salir. Por una parte quería huir, pero por otra no podía, y entre tanto pensamiento ya estaba él delante de mis ojos con una bolsa de hielo. Tragué saliva por un momento. El hielo era agua solidificada. Lo colocó en mi cabeza haciendo que me incomodara aún más. Aquella situación era como en los cuentos de hadas que me leía mi madre de pequeña a no ser que el golpe que la protagonista se había dado se curara en un abra cadabra, que por supuesto no era mi caso.

Siguió preguntando sin parar. No me daba si quiera el tiempo suficiente a pensar sus preguntas y como podía responderlas si no podía ni soltar palabras al mismo tiempo que él preguntaba. No estaba preparada para esto. Mi vida había dado tal giro de 360 grados que ni yo misma me había percatado y estaba siendo consciente de ello en ese mismo instante. Me costó hablar al cazador pero lo conseguí, ahora cuando consigo irme me topo con el mismo problema. Era como si de una terapia de psicología express se tratase. Sostuve la bolsa en mi cabeza dejando que él reposara su mano del cansancio. No sería muy respetuoso comerme los hielos, ¿no? estaba bastante sedienta como para pensar con claridad en aquel momentos pero ante todo tenía que comportarme como una persona medianamente normal. Sigfried Heinrich, parecía bastante joven por lo que no entendía como podía vivir en esta vieja casa él solo, tampoco quería hacer preguntas innecesarias ya que seguramente sería una metedura de pata monumental. Me sentí bastante tranquila después de todo. Al menos no me había equivocado del todo, seguramente tendré un sexto sentido innato para estas cosas.

Snow... Snow Heichman - musité con la cabeza cavizbaja un tanto sonrojada por la vergüenza. Estaba bastante orgullosa conmigo misma por aquellos avances en mi psicología interna. Seguramente dentro de unos años conseguiría hablar con normalidad a la gente y todo, incluso poder socializarme y tener amigos de verdad, no animales salvajes. Necesitaba este trabajo. Aun que no me esperaba que fuera una casa con un hombre nada más estaba bastante feliz. Podría tener un techo donde dormir esa noche no que ya me imaginaba en la calle durmiendo con dos cartones por encima. Sí, lo quiero, por favor contráteme ... - Grité con entusiasmo, no podía perder esa labor. A lo mejor en aquella situación el querría cambiar de idea. Las primeras impresiones son muy importantes y  la mía no había sido la mejor de todas.

Me levanté rápidamente del asiento sin pensarlo dos veces para acercarme a él. Si la primera impresión no había sido buena debería tragarme mi timidez y hacerlo mejor a la próxima. Era bastante trabajadora con lo que me proponía por lo que necesitaba que él viera mi emoción para trabajar y así que me contratase. Estoy a sus ordenes, por favor cuide bien de mí - Dije cogiendo sus manos con esmero mientras le miraba con sumo esfuerzo a los ojos. Ni yo misma me podía reconocer en aquella situación.







THEN YOU WILL KNOW
WHAT YOU LOST ♔
avatar
Snow Jennel Heichman
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Siegfried H. Bachmeier el Lun Feb 17, 2014 9:48 pm

Mi mirada se plasmó en ella. Pude distinguir algo en su porte, se trataba de esas cosas que saltan a la vista y son evidentes para cualquiera que se detenga a observar un poco más allá. Como cuando tus ojos rojos e irritados después de llorar se enfrentan al mundo exterior y cualquiera que analice tu postura por un segundo más que los demás, les nota. Bueno, era algo muy parecido a ello; pero no tan evidente... aún así, ahí estaba y sentía el gritar de mi nombre una y otra vez. Incesante, punzante, imposible de ignorar, pero, ¿qué era? Es más, ¿realmente valía la pena este menudo análisis que de un momento a otro, mi mente inició? No estaba seguro, lo único claro en aquel momento, era que no pretendía quedarme con la duda. No es el sentimiento más agradable pero tampoco quería parecer el más grande entrometido.

Contada alegría se hizo presente cuando escuché sus palabras, poseía un nombre peculiar y agradable—,  en ese caso, es un placer, Snow... —respondí, observando con cierta sorpresa la manera en la que sostenía mis manos—, cuidaré de ti, por eso puedes estar tranquila —me atreví a asegurar, dando un ligero apretón a sus manos y así, terminar por soltarles—, en fin... seguramente lo que más necesitas ahora es una habitación —continué, avanzando hacia la puerta para de una vez por todas, cerrarle—, así que cuanto antes... te la muestro —ofrecí—, te daría algo de comer pero aún no he comprado nada —acepté, rascando mi nuca en el acto—, pero en poco, las compras estarán hechas —aseguré—, por el momento, sígueme... te llevaré a tu cuarto —y sin más, caminé hasta las escaleras, comenzando a subir éstas.

—Los cuartos son pequeños, pero a la vez numerosos, además, no necesitamos mucho espacio ahí si sólo les empleamos para lo básico... —comencé—,  cuentan con baño propio... no el más espectacular pero, muy completo. Tu cama ya está hecha pero si deseas utilizar nuevas sábanas o algo que se le parezca, eres libre de hacerlo, nosotros no tocáremos tus pertenencias —señalé, sabiendo que estaba metiendo a una extraña a nuestra casa pero, por alguna razón; me transmitía una confianza enorme por lo que quería que ella, de igual forma sintiera aquella confianza—. En cuánto a tus actividades... basta con que cocines... somos sietes personas, contigo ocho, pero como mencioné anteriormente, la comida siempre da abasto. Dos comidas para todos, ya sabes, a media tarde y una merienda. En cuanto al desayuno, poseemos distintos horarios y algunos llegan a salir bastante temprano, así que no creo que alcancemos a desayunar, al menos no los siete... eso creo que es un poco más personal y habrá que preguntarle a cada uno —las palabras salían con fluidez de mi boca hasta que llegamos a la habitación. La suya se situaba un poco más alejada de las nuestras ya que daba por sentado el hecho de que necesitaba cierta intimidad. Abrí la puerta y cedí el paso—, puedes traer visitas, pero de preferencia que ninguna duerma aquí —añadí, saliendo un poco del tema ya que olvidé mencionarle anteriormente.

—A ver... Qué olvido. ¡Ah si! —recordé—, la limpieza. Los pisos que son los que necesitan mayor limpieza, a diario por la entrada y salida recurrente. Los platos que ocupemos, vidrios, repisas y cualquier tipo de cosa que se encuentre a la vista. Aún así, preferiría que de igual forma cada uno te dijera lo que se hace en su habitación y lo que no —puntualicé, al fin y al cabo, igual necesitábamos algo de privacidad—, la única ropa que tendrás que lavar; será la tuya, la nuestra no. De eso nos encargamos los fines de semana, además no poseemos demasiados cambios, únicamente los necesarios. Bien... Creo que ahora sí, ya mencioné lo que debías saber —supure, escondiendo mis manos en los bolsillos de mis pantalones al momento en el que mi vista se paseaba por la habitación de Snow. Si tuviera que definir aquella alcoba, lo primero que atraviesa mi mente es acogedora. Pequeña, pero como mencioné; con  espacio suficiente como para dormir, ducharse e incluso, disfrutar de la coja de un escritorio que puede usar como le plazca—. Oh, por cierto... iré a hacer las compras... ¿Quieres acompañarme? Así aprovecho para mostrarte los alrededores —ofrecí por último, mirándole fijamente pero con suavidad.


expect the unexpected
avatar
Siegfried H. Bachmeier
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Snow Jennel Heichman el Miér Feb 19, 2014 7:14 pm

Esa mirada me era bastante familiar. Como si un cruce de personas diferentes se me pasara fugazmente por la mente. Se parecía. Tenía en sí una leve aura parecida a una mezcla entre las sutiles personalidades de Hanz y del famoso cazador. Su cara era completamente inexpresiva al igual que sus ojos, pero no sé cómo ni por qué era demasiado fácil adivinar cuales eran las cosas que se les pasaban por la mente... ¡Ah! Como un libro abierto mejor dicho. Era una gran enciclopedia abierta que intentaba esconder sus páginas. Por mi parte me parecía un tanto divertida aquella observación. A lo mejor era yo la única sabionda que lo consideraba así y también quizás mis cálculos y pensamientos podían ser erróneos pero en aquella situación realmente sabía lo que pensaba. Mis dotes de adivinación son bastante factibles, no me suelo equivocar en lo que digo o pienso en la mayoría de ocasiones.

Esa casa parecía que no había sido habitada en años. Era como en esas películas de terror , donde en el sótano hay un pozo con fantasma incluido. Esas cosas eran bastantes espeluznantes, sobretodo para mí ya que era bastante propensa a las paranoias mentales nocturnas, de fantasmas y seres paranormales que interrumpen supuestamente en mi cuarto, y en mi sueño. Serán cosas de gente rara, como yo, que cada vez que sale un trailer de una nueva película de terror en la televisión necesito apagarla antes de ponerme a llorar como un bebé. En cada rincón de la casa era como si Spiderman hubiera hecho su gran aparición... todo estaba bastante desaliñado. La atmósfera estaba cargada de polvo, y era normal. La casa era bastante grande pero no estaba cuidada. Tampoco podía escupir al cielo, gracias a esa razón podía tener un sitio donde dormir.

Escuché con atención todos los comentarios mientras subíamos esas escaleras de madera chirrientas por la vejez y el poco cuidado. En cualquier instante más de una persona iba a tener un contratiempo por culpa de ella, si no habían trozos de escaleras vacíos era bastante extraño con el estruendo que sonaba cada vez que ponías un pie en ellos. Era como una trampa mortal o incluso una misión imposible donde esa casa era los propios obstáculos para sobrevivir. Al menos el cuarto que me cedieron parecía bastante acogedor.

Con respecto a la casa, lo mejor y más seguro para sus habitantes osea se ellos y yo era reconstruir las cosas que estaban en mal estado, cosa que parecía un poco imposible por su situación económica junto con la mía. Por lo que por el momento solo me iba a centrar a limpiar la casa para dejarla presentable al menos, era bastante grande pero era posible limpiarla, tenía que hacer un buen trabajo si pensaba quedarme allí de 'gratis'. Dejé el bolso que llevaba, que esa sería mi única pertenencia por el momento. Después de salir de allí casi a ciegas y sin poder observar nada, era lo único que pude salvar por decirlo de alguna manera de aquel lugar. Empezaría limpiando la parte de abajo, según el tipo de comida la haría antes o después de hacer la planta de arriba y si queda tiempo terminaría por hacer algo con ese jardín descuidado que hacía que me tirara de los pelos con solo presenciarlo. Era la fan número uno de la naturaleza y ellos en cambio hacían caso omiso de ella ya que por la forma en la que el césped se encontraba era como sí lo hubieran quemado hasta dejarlo chamuscado.

Suspiré para volver a mirarlo y escuchar con atención su petición. ¡Ah! Los alrededores, hacía bastante tiempo que no salía del bosque y ni siquiera era consciente de la ciudad en la que estaba, aun que tampoco lo era si quiera del día. Las semanas se hacían bastante cortas en la naturaleza y es que si no estábamos huyendo estábamos escondiendonos en algún lugar cercano. Bastante normal en estos tiempos, claro.

Sería un placer - Acepté con bastante facilidad a su atractiva oferta. - ¿Qué ciudad es? ¿Y el día? - Pregunté curiosa ya que era bastante inculto de mi parte no saber eso. - ¿Y a dónde nos dirigimos en especial? - Volví a preguntar haciendo que mi verdadera personalidad curiosa y preguntona saliera a la luz. Era bastante pesada cuando tenía confianza con una persona, era como los típicos niños pequeños que preguntan por todo y el por qué de todo ello. Bastante irritante para la mayoría.







THEN YOU WILL KNOW
WHAT YOU LOST ♔
avatar
Snow Jennel Heichman
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Siegfried H. Bachmeier el Lun Feb 24, 2014 4:51 am

¿Qué clase de pregunta era eso? Sin ofender, claramente, pero no podía tomarle como algo normal, no enteramente, ¿o sí? Me resultaba incomprensible el hecho de que alguien no supiera la fecha en la que estábamos, el mes y el año, eran casi considerados de cajón y es que caía en lo cotidiano olvidar el día, pero, más allá de eso era ¿increíble? Y sí, tal vez exageraba pero era a su vez tan curioso que me parecía imposible pasarlo por alto.

—Bueno pues… estamos en Berlín —comencé. En un principio acepté la idea de que tal vez, se tratara de una broma, algo inocente, cosas así, no obstante, al verle tan interesada, no me permití continuar pensando aquello—, y nos encontramos a —me detuve un momento… ¿qué día era? Ah sí—, 22 de enero del 2014 —respondí enseguida después de haber realizado una cuenta mental, de vez en cuando, como dije, era normal olvidar una parte de la fecha, mas no toda.

Tomé mis llaves, después de todo, para algo debían servir y escribí con rapidez una pequeña nota que después; dejé descansar sobre la mesa, así, cuando los demás llegaran, sabrían que la esperada ayuda que necesitábamos, estaba presente, además de saber que había ido ya a comprar lo necesario para las siguientes dos o tres semanas, dependiendo—, bueno, en realidad no vamos tan lejos —respondí cuando terminé de escribir, volviendo mi mirada hacía Snow—, a unas cuantas calles, hay un mercado que a decir verdad, vende productos de muy buena calidad a un precio bastante bajo. Supongo que en sí se debe a que, por estos rumbos, no existe un millonario ni nada por el estilo —señalé, abriendo la puerta y cediendo el paso a la joven chica para que, cuando saliera, poder cerrarle tras de mí.

Comenzamos a caminar, las calles a estas horas por lo general estaban un poco deshabitadas, después de todo, más entrada la tarde se hallaban atosigadas de niños, mismos que durante la mañana, se dedicaban a estudiar, en el mejor de los casos y en los peores, a trabajar con sus padres para alimentar a los más pequeños de su familia. La vida ahí era complicada, sin lugar a duda, mas no imposible de sobrellevar—. Así que dime, Snow —comencé, utilizando un tono medio de voz para que llamara únicamente su atención—, ¿de dónde eres? —pregunté—, si no quieres responder, está bien —me apresuré a añadir—, pero ya sabes, como viviremos juntos, tal vez sería correcto que nos llegáramos a conocer más, ¿no? —asentí, más para mí mismo ue para ella—, aunque bueno… ahora que lo pienso, tal vez yo debería poner el ejemplo —y suspiré.

—En realidad no hay mucho que decir de mi —tras pensar unos momentos cómo iniciar, me atreví a hablar—, mi nombre completo es Siegfried Heinrich Bachmeier y hasta hace unos años, tenía una familia y con ello no me refiero únicamente a las personas con las que ahora vivo… no, sino que tenía una madre, un padre y dos hermosas hermanas. Sinceramente no recuerdo mucho de sus físicos y aunque tengo una vieja foto que de vez en cuando observo a detalle, los daños de los años le han hecho perder claridad y no resulta de mucha ayuda —suspiré nuevamente—, en fin… hace casi once años fallecieron en un incendio y fui el único que sobrevivió… ¿por qué? Supongo que fue porque aun tenía asuntos pendientes que terminar en éste mundo. Después de eso, llegué al Orfanato de la ciudad, estaba lleno de niños y yo, era uno de los mayores, fue ahí donde conocía los demás. Conforme crecí, me volví más maduro y superé lo de mi familia… sé que están mejor así. Trabajé durante un buen tiempo, sin embargo, hasta hace unos años, el Orfanato cerró y desde entonces… vivo en este olvidado barrio —de pronto, una sonrisa de suficiencia, se hizo notar—, muchos llegan a tenerme lástima… pero no le veo como algo que lamentar, ¿sabes? Fue duro, pero aprendía a vivir con ello y no duele más. —por un momento permanecí en silencio, observando el camino que restaba y el andar de las personas a nuestro alrededor.

—Así que… —volví en sí al cabo de unos segundos y abrí la boca, como era de esperarse—, ¿crees que después de esa leve introducción, puedas contarme algo sobre ti? —insistí una vez más, teniendo presente que, si ella no lo deseaba, no la obligaría.


expect the unexpected
avatar
Siegfried H. Bachmeier
Habitante de Alemania
Habitante de Alemania


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: What are you doing here? Oh... wait, I remember that we need some help. —Privado

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.